El detector de discontinuidad muestra defectos como: micro porosidades, burbujas de aire, ralladuras, y pequeños agujeros en la pintura aplicada.

Establece una diferencia potencial entre el substrato de acero y la esponja húmeda del detector.

Tenemos dos tipos de testes: vía húmeda y vía seca.
La vía húmeda se aconseja para mediciones inferiores a 500 micrones y por enzima utilizar el detector de vía seca.

Vía húmeda

La esponja húmeda es pasada por el revestimiento (pintura), que normalmente tiene una resistencia eléctrica suficiente para evitar que el circuito eléctrico se cierre

Cuando la esponja pasa sobre un defecto o falla, con ninguna o baja resistencia eléctrica, el circuito es cerrado provocando una circulación de corriente.

Esta es acompañado de una señal sonora o visual del instrumento, de manera que el área defectuosa puede ser marcada para reparar.

Vía seca

La escobilla es pasada por el revestimiento y al detectar un defecto, el instrumento produce una señal sonora y una descarga eléctrica visible en la zona defectuosa.