El microesferado es un proceso de tratamiento de superficies que utiliza microesferas pequeñas, generalmente de vidrio o cerámica, para limpiar y mejorar la textura de una superficie. 

Estas microesferas se proyectan a alta velocidad sobre la superficie mediante aire comprimido, creando un efecto de microabrasión que elimina contaminantes, óxido, pintura vieja o cualquier otro recubrimiento no deseado. 

El microesferado es especialmente útil en la preparación de superficies delicadas o sensibles, ya que es menos agresivo que otros métodos abrasivos como el arenado o el granallado, y puede dejar una superficie más suave y uniforme. 

Se utiliza en una variedad de industrias, incluyendo la aeroespacial, automotriz, naval y de fabricación en general, para preparar superficies antes de aplicar recubrimientos protectores o decorativos.